Apatía: del griego. A: (carencia de), Pathos (pasión, dolor)
1. Condición que libera al hombre del ‘pathos’. Liberación de la emoción, la pasión, el deseo y el placer. 2. El apático es conformista, introvertido, frío, y lento de reacción. 3. Falta de vigor o energía, desidia. 4. El individuo apático presenta: débil emotividad, inactividad e insensibilidad a las estimulaciones afectivas. 5. Desorden clínico en donde el ritmo vital desciende a mínimos y se deja de actuar.
La apatía es la más absoluta indiferencia ante todo
Pienso y pensamos hacer con ella lo que queremos, ejercer la voluntad colectiva a través de imágenes y sonidos y detalles y disfraces y emociones. Ese malinterpretado concepto que no es un epicúreo estado trascendental como la ataraxia ni es un hermoso sueño que aún no da a lugar como la utopía. Es una palabra subestimada y anti heroica, pero así también somos nosotros, los del tercer párrafo, los del tercer mundo; yo y los que hacemos esta película.
Hay que combatir el prejuicio desde el principio pero eso es parte del duro proceso; Hay que cambiar las predisposiciones y demostrar que en casi todo existen valores no explorados.
Fotográficamente me gusta el wipe, los contrastes rítmicos entre los grandes planos generales y los primer primerísimos planos, desarrollar con imágenes los conceptos abstractos conceptos abstractos, la generosidad visual, la multiplicidad de información en una sola pantalla, cambiarle el tamaño a las cosas para establecer perspectivas y poder atender alternada o simultáneamente, el lienzo y el detalle.
Algunos referentes son claros. Claroscuros, contrastes, el ratio entre luz y sombra en interiores como usan pintores como Caravaggio, Rembrandt y directores como Derek Jarman. Usar la luz de forma dramática y envolvente, atmósferas íntimas, sombras que ocultan y desdibujan los espacios y las expresiones de los rostros.
En exteriores nos inspiramos en William Turner, su luz oblicua del fin de la Tarde y al fondo la Tormenta que se avecina; En Edward Hopper, sus colores opuestos y esa luz dramática y dinámica de atmósferas calidas y serenas en planos generales distantes que parecen vistos por un visitante; Personajes en situaciones de incomunicación ubicados en interiores vistos desde el exterior.
De Won Kar Wai, buscamos su estilo de cámara y fotografía, sus personajes y la forma en que los observa, su estilo de trabajo casi documental, los cambios de velocidad y el ritmo de actuación para trabajar en velocidades muy lentas y de Néstor Almendros intentamos emular su estilo versátil y amor por la luz natural, empleando iluminación artificial solo cuando sea necesario, basándonos en sus ideas acerca de la “luz lógica”, aquella luz justificada por los espacios y ambiente.
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4/9/09
3/9/09
LA OTRA MEMORIA
1
El fin del camino es uno. En el final de la jornada y al final del camino se encuentra uno mismo y uno solo. Las películas de carretera son así, uno viaja hacia un destino que es, obviamente el final del camino; El final que es la sumatoria, el resultado y la conclusión del recorrido.
A donde uno quiere llegar.
De pronto, uno complica, las cosas. Yo complico las cosas y le busco más ciencia de la que tienen. Y no, en realidad no me debo sentir mal, por que estoy tratando de entender y de hacerme entender lo mejor que puedo y eso es muy válido, por que en realidad para eso de la comunicación y del entendimiento, así como en el fútbol, lo único y lo mejor que puede uno hacer es hacer lo mejor que pueda. Así de simple.
Cuando hay mucho de donde escoger, el truco, la mayor parte de las veces es saber elegir. Tomar un camino, aferrarse a él a sabiendas de que el tiempo como constante, esta en contra nuestra y entonces, siempre querer aprovecharlo todo. La vida es un absurdo y cada decisión y acción es tan trivial e inconsecuente como cualquier otra en este mondongo primordial que llamamos tierra.
Recuerdo Viajar, conocer, aprender, reconocer. El circo. El tren del fuego y el hielo. Manu Chao, Arturo Almanza, Mancel Martínez. Recuerdo bien muchas cosas acerca de nuestras aventuras y lo mucho q disfrutábamos tener aventuras y oír música y fumar marihuana imaginando sitios lejanos, muy lejanos.
Uno tiene que hacer ejercicio de su voluntad para sentirse vivo, al menos el tipo de vida que uno asocia con la libertad, que a su vez asocia con la naturaleza humana.
El documental se trata de un soporte o medio de registro, un evento q se considere meritorio de ser registrado y un enfoque. Un punto de vista.
Lo que más me gusta y más me molesta a la vez, es el trabajo de campo. La actividad en sí.
Ir hasta. Una idea más bien romántica y más bien tristona acerca de ir a otro lugar y comprender el punto de vista de los otros.
Uno se embarca en esta puta vida. Tiene que tomar un camino por que esta mal visto no hacerlo, aunque al final esta es la razón que menos interesa a quien conquista su camino.
Toma decisiones, se arrepiente, piensa en la alternativa como desconsuelo, sabiendo que nunca sabrá lo que pudo haber sido. Sin embargo es divertido hacerlo.
No había como negarse a la posibilidad de viajar, de recorrer camino y ver gente, como tanta, por una sola vez en la vida, pero de otra parte. La gente es extraña cuando eres extraño. Es bueno, la mayor parte del tiempo ser el forastero. Claro supongo que en casos de éxodo, como los desplazados, el forastero no es bienvenido y ser extraño es malo.
Pero es diferente en el sentido contrario; la mayoría de los lugareños fueron en extremo amables y serviciales con nosotros. Les agradaba nuestro aspecto, como de soldados o guerrillos, pero con cámaras.
El fin del camino es uno. En el final de la jornada y al final del camino se encuentra uno mismo y uno solo. Las películas de carretera son así, uno viaja hacia un destino que es, obviamente el final del camino; El final que es la sumatoria, el resultado y la conclusión del recorrido.
A donde uno quiere llegar.
De pronto, uno complica, las cosas. Yo complico las cosas y le busco más ciencia de la que tienen. Y no, en realidad no me debo sentir mal, por que estoy tratando de entender y de hacerme entender lo mejor que puedo y eso es muy válido, por que en realidad para eso de la comunicación y del entendimiento, así como en el fútbol, lo único y lo mejor que puede uno hacer es hacer lo mejor que pueda. Así de simple.
Cuando hay mucho de donde escoger, el truco, la mayor parte de las veces es saber elegir. Tomar un camino, aferrarse a él a sabiendas de que el tiempo como constante, esta en contra nuestra y entonces, siempre querer aprovecharlo todo. La vida es un absurdo y cada decisión y acción es tan trivial e inconsecuente como cualquier otra en este mondongo primordial que llamamos tierra.
Recuerdo Viajar, conocer, aprender, reconocer. El circo. El tren del fuego y el hielo. Manu Chao, Arturo Almanza, Mancel Martínez. Recuerdo bien muchas cosas acerca de nuestras aventuras y lo mucho q disfrutábamos tener aventuras y oír música y fumar marihuana imaginando sitios lejanos, muy lejanos.
Uno tiene que hacer ejercicio de su voluntad para sentirse vivo, al menos el tipo de vida que uno asocia con la libertad, que a su vez asocia con la naturaleza humana.
El documental se trata de un soporte o medio de registro, un evento q se considere meritorio de ser registrado y un enfoque. Un punto de vista.
Lo que más me gusta y más me molesta a la vez, es el trabajo de campo. La actividad en sí.
Ir hasta. Una idea más bien romántica y más bien tristona acerca de ir a otro lugar y comprender el punto de vista de los otros.
Uno se embarca en esta puta vida. Tiene que tomar un camino por que esta mal visto no hacerlo, aunque al final esta es la razón que menos interesa a quien conquista su camino.
Toma decisiones, se arrepiente, piensa en la alternativa como desconsuelo, sabiendo que nunca sabrá lo que pudo haber sido. Sin embargo es divertido hacerlo.
No había como negarse a la posibilidad de viajar, de recorrer camino y ver gente, como tanta, por una sola vez en la vida, pero de otra parte. La gente es extraña cuando eres extraño. Es bueno, la mayor parte del tiempo ser el forastero. Claro supongo que en casos de éxodo, como los desplazados, el forastero no es bienvenido y ser extraño es malo.
Pero es diferente en el sentido contrario; la mayoría de los lugareños fueron en extremo amables y serviciales con nosotros. Les agradaba nuestro aspecto, como de soldados o guerrillos, pero con cámaras.
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